Edmundo De Amicis

Escritor italiano (1846 – 1908). Contenido: Frases de su libro «Corazón».


FRASES DE «CORAZÓN»

1) El asesino que respeta a su madre aun tiene algo de noble y generoso en su corazón; el más respetado de los hombres que la hace sufrir o la ofende no es más que una miserable criatura.

2) La limosna del hombre es acto de caridad; pero la del niño es al mismo tiempo un acto de caridad y una caricia.

3) Lo que mancha trabajando no ensucia; es polvo, cal, barniz, todo lo que quieras, pero no suciedad, el trabajo no ensucia.

4) Pronuncia perpetuamente con respeto el nombre de «maestro», que, después del de «padre», es el nombre más dulce que puede dar un hombre a un semejante suyo.

5) Todo dolor es la expiación de una culpa.

6) Toda lágrima borra una mancha.

7) La educación de un pueblo se juzga, ante todo, por el comedimiento que observa en la vía pública. Donde en la calle encuentres falta de educación, la encontrarás también bajo techo.

8) Tu ciudad ha sido como una madre para ti; te ha instruido y protegido. Estúdiala en sus calles y en su gente; ámala, y cuando oigas que la injurian, defiéndela.

9) Si dos niños riñen, sepáralos; si son dos hombres aléjate para no asistir al espectáculo de la violencia brutal que ofende y endurece el corazón. Y cuando pasa un hombre maniatado entre dos guardias, no añadas a la curiosidad cruel de la multitud la tuya; puede ser un inocente.

10) El hombre que no frecuenta más que una clase (social), es como el hombre estudioso que no lee más que un solo libro.

11) Los hombres de las clases superiores son los oficiales y los operarios son los soldados del trabajo; pero tanto en la sociedad civil como en el ejército el soldado es tan noble como el oficial, toda vez que la nobleza está en el trabajo y no en la ganancia, en el valor y no en el grado.

12) Desprecia las diferencias de fortuna y clase, porque sólo las gentes despreciables miden los sentimientos y la cortesía por aquellas diferencias.

13) ¡Es preciso vencer el dolor¡ Vencer lo que el dolor tiene de menos santo, de menos purificante; lo que, en vez de mejorar el alma, la debilita y la rebaja.

14) La otra parte del dolor, la parte noble, la que engrandece y levanta el espíritu, ésta debe permanecer contigo y no abandonarte jamás.