Guillermo Cabrera Infante

Escritor cubano, (1929 – 2005). Frases de su libro «Tres tristes tigres»


FRASES DE «TRES TRISTES TIGRES»

1) El que puede puede y el que no que se tire al mar que hay de sobra.

2) Las que no sean de talle gracioso, de andar zalamero con gracia sin par, ésas no son cubanas.

3) Si hay algo que detesto más que bajar una escalera oscura es subir una escalera oscura.

4) No hay nada más solidario que un amigo cubano.

5) La historia de este valle de lágrimas está lleno de violencia. Por eso odio tanto a los historiadores, porque detesto con toda la fuerza de mi alma la violencia.

6) Cortarle la cabeza al prójimo no es el mejor modo de curar el mal aliento.

7) Dos y dos serán siempre cuatro y el día que sean cinco es hora de echarse a correr.

8) Los espacios concentrados ayudan a la concentración del pensamiento.

9) No vivimos en la nada, pero de alguna manera la nada vive en nosotros.

10) Hay que hacer una campaña en la ONU, dónde sea para declarar genocida al tiempo.

11) Todos regalamos adulación a los fuertes y aceptamos la adulación de los débiles.

12) El arte (como la religión o como la ciencia o como la filosofía) es otro intento de imponer la luz del orden a la tiniebla del caos.

13) La vida (y esa otra vida, la historia) se ha movido más por la rueda de la vanidad que por el pistón del sexo.

14) La tradición desde King Kong obliga a que el monstruo siempre rapte a la heroína, para que después no sepa que hacer con ella, más que gastar toda la pólvora del amor en las salvas del suspiro.

15) No me miro (en el espejo) para ver si estoy bien o mal, sino solamente para saber si soy. Si sigo ahí. No sea que haya otra persona metida dentro de mi piel.

16) Al entendedor renuente no le bastan las palabras. Hay que hacerle cifras, mostrarle números.

17) Donde empieza la música tienen que morir las palabras.

18) Perdonen que las llame señoritas, pero no las conozco todavía.

19) Las mujeres que no tienen fe en su patria dan hijos sietemesinos.

20) La vanidad pierde a cualquiera y más a los ya extraviados.

21) La entrega de la virginidad como un acto de altruismo me deja totalmente desarmado.