Roberto Bolaño

Escritor chileno (1953 – 2003). Contenido: frases célebres de su novela “Los detectives salvajes”.

FRASES DE “LOS DETECTIVES SALVAJES”

1) Se puede conquistar a una muchacha con un poema, pero no se la puede retener con un poema.

2) Todos los poetas, incluso los más vanguardistas, necesitan un padre.

3) Los lectores desesperados son como las minas de oro de California. ¡Más temprano que tarde se acaban¡ ¿Por qué? ¡Resulta evidente¡ No se puede vivir desesperado toda una vida, el cuerpo termina haciéndose insoportable, la lucidez se escapa en grandes chorros fríos.

4) Si las cosas van mal, con entristecerte sólo te pueden ir peor.

5) Ojos que no ven corazón que no piensa, vivir en la ignorancia casi casi es como vivir en la felicidad.

6) El meollo de la cuestión es saber si el mal (o el delito o el crimen o como usted quiera llamarle) es casual o causal. Si es causal, podemos luchar contra él, es difícil de derrotar pero hay una posibilidad, más o menos como dos boxeadores del miso peso. Si es casual, por el contrario, estamos jodidos. que Dios, si existe, nos pille confesados.

7) Si al infinito uno añada más infinito, el resultado es el infinito. si uno junta lo sublime con lo siniestro, el resultado es lo siniestro.

8) En el diálogo está la llave para cualquier puerta.

9) Las conversaciones en la cama oscilan entre el enigma y la transparencia.

10) Intento conservar a mis amigos. Intento ser agradable y sociable, no forzar el paso de la comedia a la tragedia, de eso, ya se encarga la vida.

11) Nadie desafía a nadie por algo que aún no ha hecho, pensé. Pero luego pensé que la vida (o su espejismo) nos desafía constantemente por actos que nunca hemos realizado, en ocasiones por actos que ni siquiera se nos ha pasado por la cabeza realizar.

12) Durante un tiempo la Crítica acompaña a la Obra, luego la Crítica se desvanece y son los Lectores quienes la acompañan. el viaje puede ser largo o corto. Luego los lectores mueren uno por uno y la Obra sigue sola, aunque otra Crítica y otros Lectores poco a poco vayan acompañando a su singladura. Luego la Crítica muere otra vez y los Lectores mueren otra vez y sobre esa huella de huesos sigue la Obra su viaje hacia la soledad.

13) Soy un hombre educado: sólo conozco las cárceles sutiles. Poesía y cárcel, por otra parte, siempre han estado cerca.

14) Un escritor debe parecer un censor, nos dijeron nuestros mayores y hemos seguido esa flor de pensamiento hasta su penúltima consecuencia.

15) El amor, no se que clásico lo dijo, sonríe a los que triunfan.

16) Disciplina y un cierto encanto dúctil, esas con las claves para llegar a donde uno se proponga.