Milan Kundera

Escritor checo (n. 1929). Contenido: Frases de “La insoportable levedad del ser”; libros escritos por Milan Kundera y libros sobre la obra de Milan Kundera.

 

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Frases de “La insoportable levedad del ser”

1) Si la Revolución francesa tuviera que repetirse eternamente, la histografía francesa estaría menos orgullosa de Robespierre.

2) En este mundo todo está perdonando de antemano y, por tanto, todo cínicamente permitido.

3) El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive sólo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarlas en sus vidas posteriores.

4) El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo.

5) ¿Qué valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece sólo un boceto.

6) Lo que sólo ocurre una vez es como si no ocurriera nunca. Si el hombre sólo puede vivir una vida es como si no viviera en absoluto.

7) Con las metáforas no se juega. El amor puede surgir de una sola metáfora.

8) Hacer el amor con una mujer y dormir con una mujer son dos pasiones no sólo distintas sino casi contradictorias.

9) El amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien (este deseo se produce en relación con una cantidad innumerable de mujeres), sino en el deseo de dormir junto a alguien (este deseo se produce en relación con una única mujer).

10) Tener compasión significa saber vivir con otro su desgracia, pero también sentir con él cualquier otro sentimiento: alegría, angustia, felicidad, dolor … es en la jerarquía de los sentimientos el sentimiento más elevado.

11) Aquel que no piensa en el cuerpo se convierte más fácilmente en su victima.

12) Si el amor debe ser inolvidable, las casualidades deben volar hacia él desde el primer momento, como los pájaros hacia los hombros de San Francisco de Asís.

13) Sin saberlo, el hombre compone su vida de acuerdo con las leyes de la belleza aun en los momentos de más profunda desesperación.

14) Lo que diferencia a la persona que ha cursado estudios de un autodidacta no es el nivel de conocimientos, sino cierto grado de vitalidad y confianza en sí mismo.

15) Aquel que quiere permanentemente “llegar más alto” tiene que contar que algún día le invadirá el vértigo.

16) Es precisamente el débil quien tiene que ser fuerte y saber marcharse cuando el fuerte es demasiado débil para ser capaz de hacerle daño al débil.

17) Rebelarse contra el hecho de haber nacido mujer es igual de necio que enorgullecerse de serlo.

18) No todas las mujeres son dignas de ser llamadas mujeres.

19) La fidelidad le da unidad a nuestra vida que, de otro modo, se fragmentaría en miles de impresiones pasajeras como si fueran miles de añicos.

20) Cuando la sociedad es rica, la gente no tiene que trabajar con las manos y se dedica a la actividad intelectual.

21) Hay cosas que sólo pueden hacerse con violencia. El amor físico es impensable sin violencia.

22) Amar significa renunciar a la fuerza.

23) Vivir en la verdad, no mentirse a sí mismo, ni mentir a los demás, sólo es posible en el supuesto de que vivamos sin público.

24) En cuanto hay alguien que observe nuestra actuación, nos adaptamos, queriendo o sin querer a los ojos que nos miran y ya nada de lo que hacemos es verdad. Tener público, pensar en el público, eso es vivir en la mentira.

25) La persona que pierde su intimidad, lo pierde todo … y la persona que se priva de ella voluntariamente es un monstruo.

26) El amor, cuando se hace público, aumenta de peso, se convierte en una carga.

27) ¿Qué es la coquetería? Podría decirse que es un comportamiento que pretende poner en conocimiento de otra persona que un acercamiento sexual es posible, de tal modo que esta posibilidad no aparezca nunca como seguridad. Dicho de otro modo: la coquetería es una promesa de coito sin garantía.

28) El amor y la sexualidad no tienen nada que ver.

29) La mujer no puede resistirse a la voz que llama a su alma asustada; el hombre no puede resistirse a la mujer cuya alma es sensible a su voz.

30) Los amores son como los imperios: cuando desaparece la idea sobre la cual han sido construidos, perecen ellos también.

31) La sonrisa de aprobación del conspirador, es como la sonrisa de dos hombres que se encuentran por casualidad en un burdel; les da un poco de vergüenza y al mismo tiempo se alegran de que la vergüenza sea mutua; surge entre ellos una especie de fraternidad que los une.

32) Si está usted sentado cara a cara con alguien que es afable, respetuoso, cortés, es muy difícil darse cuenta permanentemente de que nada de lo que dice es verdad, de que ninguna de sus afirmaciones es sincera.

33) No creer (permanente y sistemáticamente, sin un momento de duda) requiere un enorme esfuerzo y exige entrenamiento, es decir interrogatorios policiales frecuentes.

34) Entre los hombres que van tras muchas mujeres podemos distinguir fácilmente dos categorías: Unos buscan en todas las mujeres su propio sueño, subjetivo y siempre igual, sobre la mujer. Los segundos son impulsados por el deseo de apoderarse de la infinita variedad del mundo objetivo de la mujer.

35) La obsesión de los primeros es lírica: se buscan a si mismos en las mujeres, buscan su ideal y se ven repetidamente engañados porque un ideal es, como sabemos, aquello que nunca puede encontrase. El desengaño que los lleva de una mujer a otra le brinda a su inconstancia cierta disculpa romántica, de modo que muchas mujeres sentimentales pueden sentirse conmovidas por su terca poligamia.

36) La segunda obsesión es épica y las mujeres no ven en ella nada conmovedor: el hombre no proyecta sobre las mujeres un ideal subjetivo; por eso todo le resulta interesante y nada puede desengañarlo. Y es precisamente esa incapacidad para el desengaño la que contiene algo de escandaloso. La obsesión del mujeriego épico le produce a la gente la impresión de que no se ha pagado nada a cambio de ella (no se ha pagado con el desengaño).

37) La sexualidad sigue siendo la caja de caudales en la que está oculto el secreto del yo de la mujer.

38) Parece como si existiera en el cerebro una región totalmente específica, que podría denominarse memoria poética y que registra aquello que nos ha conmovido, encantado, que ha hecho hermosa nuestra vida.

39) El placer sin felicidad no es placer.

40) El amor empieza en el momento en que una mujer inscribe su primera palabra en nuestra memoria poética.

41) Amarrar el amor al sexo ha sido una de las ocurrencias más extravagantes del Creador.

42) El amor es el deseo de encontrar a la mitad perdida de nosotros mismos.

43) Una de dos: o el hombre fue creado a semejanza de Dios y entonces Dios tiene tripas, o Dios no tiene tripas y entonces el hombre no se le parece.

44) La mierda es un problema teológico más complejo que el mal. Dios les dio a los hombres la libertad y por eso podemos suponer que al fin y al cabo no es responsable de los crímenes humanos. Pero el único responsable de la mierda es aquel que creó al hombre.

45) Si el miembro puede elevarse por una simple orden del cerebro, la excitación carece de utilidad.

46) En el paraíso existía placer, no excitación.

47) El momento de la defecación es una demostración cotidiana de lo inaceptable de la Creación. Una de dos: o la mierda es aceptable (¡y entonces no cerremos la puerta del water¡), o hemos sido creados de un modo inaceptable.

48) Allí donde habla el corazón es de mala educación que la razón lo contradiga.

49) El sentido de los cuadros: delante hay una mentira comprensible y tras ella reluce una verdad incomprensible.

50) Hay situaciones en las que las personas están condenadas a hacer teatro.

51) Todos necesitamos que alguien nos mire. Sería posible dividirnos en cuatro categorías, según el tipo de mirada bajo la cual queremos vivir.

52) La primera categoría anhela la mirada de una cantidad infinita de ojos anónimos, o dicho de otro modo, la mirada del público.

53) La segunda categoría la forman los que necesitan para vivir la mirada de muchos ojos conocidos. Estos son los incansables organizadores de cócteles y cenas.

54) En la tercera categoría están los que necesitan de la mirada de la persona amada.

55) La cuarta categoría, la más preciada, la de quienes viven bajo la mirada imaginaria de personas ausentes. Son los soñadores.

56) Nunca seremos capaces de establecer con seguridad en qué medida nuestras relaciones con los demás son producto de nuestros sentimientos, de nuestro amor, de nuestro desamor, bondad o maldad, y hasta qué punto son el resultado de la relación de fuerzas existentes entre ellos y nosotros.

57) La verdadera bondad del hombre sólo puede manifestarse con absoluta limpieza y libertad en relación con quien no representa fuerza alguna.

58) La verdadera prueba de la moralidad de la humanidad, la más honda (situada a tal profundidad que escapa a nuestra percepción), radica en su relación con aquellos que están a su merced: los animales.

59) La nostalgia del Paraíso es el deseo del hombre de no ser hombre.

60) Es posible que no seamos capaces de amar precisamente porque deseamos ser amados, porque queremos que el otro nos de algo (amor), en lugar de aproximarnos a él sin exigencias y querer sólo su mera presencia.

61) El tiempo humano no da vueltas en redondo, sino que sigue en trayectoria recta. Ese es el motivo por el cual el hombre no puede ser feliz, porque la felicidad es el deseo de repetir.

 

LIBROS DE MILAN KUNDERA

1) La Insoportable levedad del Ser

2) El Arte de la Novela

3) La Broma

4) La Despedida

5) La Identidad

6) La Inmortalidad

7) La Lentitud

8) El Libro de la Risa y el Olvido

9) El Libro de los Amores Ridículos

10) Los Testamentos Traicionados

11) La Ignorancia

 

LIBROS SOBRE LA VIDA Y OBRA DE MILAN KUNDERA

1) Fuentes, Carlos; “Geografía de la Novela”; México 1993.

 

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